La consolidación fiscal está en el centro del debate. Pocos cuestionan su necesidad, sin embargo la discusión se centra sobre la forma de decidir la velocidad apropiada de consolidación fiscal, más allá de los multiplicadores fiscales de corto plazo o los niveles de Deuda / PIB.
En otras palabras ¿Es necesario hacer tantos recortes en tan poco tiempo o conviene espaciar el esfuerzo en periodos más largos?
En el artículo titulado “Fiscal consolidation at what speed?” de Olivier Blanchard y Daniel Leigh, se revisan los conceptos que inciden en el nivel apropiado de consolidación fiscal, más allá de la importancia de los multiplicadores fiscales o de la ratio óptima Deuda / PIB.
La tesis defendida por los autores es que flexibilizar ahora y postponer el esfuerzo a futuro, desarrollando un plan de consolidación fiscal a medio plazo, con reformas estructurales que no agraven el esfuerzo que haya que hacer en el futuro. Afirman que en las economías desarrolladas, el ritmo de consolidación fiscal debería de depender de la fortaleza de la demanda privada.
El alto endeudamiento de muchos países desarrollados evidencia la necesidad de la consolidación fiscal (es decir en reducir los niveles de endeudamiento). La duda surge en cuándo hacer qué. A veces conviene hacer más esfuerzo ahora y otras, más luego. La decisión correcta depende de la ponderación cuidadosa de muchos factores en juego.
I MENOS AHORA, MAS LUEGO:
# MULTIPLICADORES
Con multiplicadores fiscales elevados, los recortes de gasto y subidas de impuestos tienen fuertes efectos adversos en el CRECIMIENTO a corto plazo y poco efecto sobre la ratio Deuda/PIB. Puede llegar incluso a que la reducción fuerte del PIB haga que la ratio Deuda/PIB, aumente (esto ocurre cuando el multiplicador fiscal es >1 y la suma de las ratios Ingresos/PIB y Deuda/PIB supera a 100).
Pese a ello, los elevados multiplicadores fiscales no afectan necesariamente a la consolidación fiscal.
i) Si los multiplicadores siguen siendo tan elevados en el futuro, el ajuste será igual de dolosoro en el futuro.
ii) Si los multiplicadores ahora son mayores que en el futuro, convendría hacer los ajustes en el futuro.
Hay 3 razones para postponer los ajustes:
i) tipos de interés nominales próximos a cero: los bancos centrales tienen menos margen de maniobra ahora para cortar los efectos negativos de la consolidación fiscal sobre la actividad económica, vía una reducción de tipos de interés.
ii) un sistema financiero que no funcione bien, con serias limitaciones crediticias implica que el consumo actual dependa más de ingresos actuales que de los futuros y la inversión dependa más de beneficios actuales que de futuros. Ambos efectos nos llevan a multiplicadores mayores ahora que en el futuro.
iii) Estudios empíricos han hallado que los multiplicadores fiscales son mayores en periodos depresivos.
Los autores respaldan la idea de que los multiplicadores fiscales han sido verdaderamente más elevados que los correspondientes a tiempos normales.
# PELIGROS DEL BAJO CRECIMIENTO
En momentos de debilidad económica como los actuales, la economía es más vulnerable para caer en recesión. Endurecer la política fiscal en momentos de debilidad tiene más riesgo que cuando el crecimiento es normal (aunque lo correcto sería considerar el output gap en lugar del crecimientoà cuando el diferencial entre el crecimiento económico observado y el crecimiento potencial es alto, la situación es más vulnerable a las presiones fiscales, que cuando por contra el crecimiento económico se acerca a su potencial).
Existen buenas razones para pensar que los efectos adversos al crecimiento, cuando éste es débil, pueden derivar en círculos viciosos: un recorte del PIB del 4% al 2%, tiene escasos efectos en la morosidad; un recorte del PIB del 0% al -2% sin embargo tiene mucho mayor impacto, produciendo bancos más débiles, obligándoles a restringir crédito y así restringir el crecimiento.
Otro argumento es que se producen efectos no lineales: una subida de impuestos sobre las disponibilidades familiares es más dura, en términos de reducción de la riqueza, cuando ya existan otras medidas que incidan sobre las mismas. Un mayor aumento del paro es más perjudicial cuando los niveles de paro son muy elevados.
# HISTERESIS (referido al desempleo, en aquellos casos en donde existan grandes dificultades en volverlo a bajar. Es también el proceso consistente en la acumulación de la tasa de paro de un periodo determinado, como habitual para el siguiente).
La consolidación fiscal conlleva el riesgo de daños a largo plazo de la economía a través de la histéresis. La histéresis supone implicaciones similares desde la óptica del corto o del largo plazo: el ajuste puede ser tan doloroso en el futuro como lo es en la actualidad.
Se dan muchas razones para pensar que la histéresis es más elevada en la actualidad. La proporción de desempleados de larga duración no es lineal con el nivel de desempleo. Cuando el nivel desempleo es relativamente bajo, poca gente es desempleada de larga duración. Por contra, cuando el nivel de desempleo es alto, la proporción de desempleados de larga duración crece rápidamente. Dado que los desempleados de larga duración son más proclives a perder o reducir sus habilidades y convertirse en no empleables, la histéresis es un problema cuando el desempleo es elevado.
II MAS AHORA, MENOS LUEGO.
SOBREENDEUDAMIENTO Y EQUILIBRIO MULTIPLE
La motivación para proceder a la consolidación fiscal es que el sobreendeudamiento representa costes y riesgos y por ello resulta esencial reducirlo.
Hay dos tipos de costes asociados al sobreendeudamiento: desplazamiento de capital por la deuda y distorsiones asociadas a las mayores necesidades de capital para el mantenimiento del servicio de la deuda. Ambas penalizan al crecimiento.
El riesgo de equilibrio múltiple, se produce cuando la deuda es alta, pero no lo suficiente como para que la quiebra sea segura, es susceptible que se produzcan dos equilibrios: uno bueno y uno malo. El bueno se da cuando los inversores creen que el riesgo de quiebra es bajo y por tanto exigen sobreprimas bajas. Lo contrario ocurre en el equilibrio malo. Cuanto mayor nivel de deuda, más próximos se hallan ambos equilibrios, de modo que de pronto se pase al equilibrio malo.
Para evitar estos equilibrios múltiples, se precisa un banco central dispuesto a reforzar el equilibrio bueno, es decir listo para intervenir en el mercado manteniendo el tipo de interés bajo. La importancia del banco central se utiliza para explicar cómo los spreads de UK (bajos) y España con menos deuda del gobierno tiene spreads superiores: el Banco de Inglaterra puede intervenir, mientras que el BCE no tiene el mandato para hacerlo.
¿Cómo pueden los países salir de la zona de peligro?
-Reducir la ratio Deuda /PIB del 100 al 60% es un proceso lento que puede tardar décadas. De ahí que previsiblemente la DEUDA SEGUIRA SIENDO ALTA POR MUCHO TIEMPO; los mercados se ocupan de la CREDIBILIDAD
-¿Cómo lograr la CREDIBILIDAD? Hace falta un plan de largo plazo; asimismo son importantes las reformas en los sistemas de pensiones y sanitarios para reducir el gasto a lo largo del tiempo.
