La crisis de deuda soberna en la Eurozona da pie a cuestionarse sobre las ventajas y desventajas de afrontarla desde dentro o fuera de una zona de Unión Monteria (Eurozona). En "¿Dentro o fuera de la Unión Monetaria?" se hacia esta aproximación.
De forma complementaria en este post se trata sobre el modo en que la gobernanza europea debería de apoyar a la estabilidad.
La unión política es el complemento preciso de la unión económica, sin embargo hay pocas opciones de llevarla a cabo por las reticencias a las transferencias de soberanía que conlleva. De ahí que, lejos del inmovilismo, haya que dar pequeños pasos como:
De forma complementaria en este post se trata sobre el modo en que la gobernanza europea debería de apoyar a la estabilidad.
La unión política es el complemento preciso de la unión económica, sin embargo hay pocas opciones de llevarla a cabo por las reticencias a las transferencias de soberanía que conlleva. De ahí que, lejos del inmovilismo, haya que dar pequeños pasos como:
a. Creación de un Fondo Monetario Europeo (MEE). Junto a las medidas punitivas a cambio del rescate impulsadas desde los organismos europeos (condicionalidad en forma de programas restrictivos de menos gasto y más impuestos), habría que incluir además incentivos en forma de un coste de financiación sostenible y generador de crecimiento a largo plazo. La carga de la deuda no se puede disminuir sin crecimiento.
Asimismo hay que evitar figuras como las CAC (Cláusulas de Acción Colectiva) que aumentan los márgenes de interés por miedo de los tenedores de activos privados ante el riesgo de tener que asumir pérdidas.
b. Emisión conjunta de Eurobonos . Supondría una protección contra las crisis de liquidez, dando señales de compromiso y seriedad a los mercados,... Como contrapartida tenemos las resistencias de los nórdicos por:
i. riesgo moral (amancomunar riesgos puede hacer que algunos países los asuman en exceso en detrimento de los países más responsables
ii. rebaja de la calificación de los países nórdicos con el consiguiente deterioro de las condiciones de financiación (necesidad de pagar mayores intereses por su deuda). La solución vendría dada por emisiones tramificadas de eurobonos: hasta el 60% del PIB para eurozona y por encima de ese porcentaje, dirigidos al mercado nacional.
c. Coordinación de políticas económicas. Ahora sólo la política monetaria está centralizada y el resto de políticas económicas en manos de cada país. Avanzar en la definición de un conjunto de variables con objetivos de convergencia por país, sometidas a un mecanismo supervisor y disciplinario ante incumplimientos iría en la buena línea. Se incluiría, el control a la creación local de crédito por el BCE, ampliando el objetivo de estabilidad de precios al de estabilidad del sistema financiero, mediante mecanismos de supervisión.
d. Reforzar el papel anticíclico del presupuesto, como elemento que ayuda a recuperar la actividad y de este modo recomponer la relación de ingresos y gastos públicos.
Algunas conclusiones
A la luz de los expuesto, puede concluirse que
a) Cuando un país se incorpora a la Unión Monetaria pierde, además de su política monetaria (tipos de interés y cambio):
- Su capacidad de emitir deuda en una moneda que controla, generando riesgos de autoincumplimiento de las dudas de los inversores (por falta de confianza), aumentando la vulnerabilidad de los países los mercados financieros.
- La posibilidad de aplicar políticas presupuestarias anticíclicas
b) La gobernanza europea con un fondo de rescate europeo (MEE) donde prima las exigencias sin ofrecer ayudas a precio razonable, ignora estos hechos y se combina con medidas incompletas (CAC) que agudizan los desequilibrios e impiden a la estabilidad (contrariamente a lo pretendido).
La Unión monetaria (Eurozona) implica una elevada integración financiera sistémica: los problemas de un país afectan a los demás y, por ello, requiere mayor integración financiera y dar igual importancia al castigo (contrapartidas a modo de condicionalidad de las ayudas) que a los incentivos (tipos de interés asumibles generadores de crecimiento para los países en dificultades). De lo contrario se frena la estabilidad y nos alejamos de garantizar la supervivencia de la Eurozona.
