martes, 11 de diciembre de 2012

La economía vasca continúa su caída en el cuarto trimestre de 2012

La previsión de evolución del PIB para la economía vasca, muestra una contracción mayor en IVT12   (-1,5%); Sitúa el año 2012 en el -1%, anticipándose contracciones más moderadas en los próximos trimestres, de modo que la previsión para 2013 es de retroceso del -1,2%.

Avance de Previsión


La economía vasca, inmersa en un clima de falta de confianza, continúa sumida en una especie de espiral descendente, sin dar señales de reactivación en los ritmos de variación del PIB. Antes al contrario, tras la aceleración de la caída habida en el IIIT12, se prevé que en el IVT12 se prolongue el recorte hasta situarse en el -1,5%.

En relación a su entorno, la CAE con el -1% de caída en 2012, se sitúa en una posición intermedia entre la UEM (-0,3%), que se halla en recesión y la economía española cuya disminución anual rondará el -1,6%.

Es probable que la economía vasca toque fondo entre el último trimestre 2012 y IT13, e inicie una secuencia de menores caídas que se prolongará a lo largo de todo el 2013, situando el dato anual en el -1,2%.

La previsión para el IV TRIMESTRE 2012:

De entre los componentes de demanda, el Consumo privado (-0,8%), sigue muy débil, aunque aminora el ritmo contractivo de trimestres precedentes; en el mismo sentido se comportarían el Consumo público (-2,4%) y la Formación bruta de capital (-3,8%). La conjunción de tales ritmos de descenso más moderados, llevan a la Demanda interna a un decrecimiento de -1,7% (dos décimas menos que en el IIIT12).

La subida del IVA ha reactivado los ingresos por recaudación de impuestos indirectos, amortiguando las caídas observadas hasta ese momento. Asimismo ha ejercicio un cierto efecto adelantamiento en el consumo. La fuerte subida de gastos del GV (+13,9%) por su parte, ha incidido también en la menor caída señalada del consumo público.

El comportamiento del sector exterior en conjunto presenta un ritmo elevado de oscilación. La previsión apunta a que su contribución en el IVT13 sea del orden de 0,2pp (viene de ser 0,4pp en el trimestre previo). Se interrumpe el fenómeno de mayores contracciones en las importaciones que en las exportaciones, que generaba aportaciones positivas al crecimiento. Se prevé un paralelismo en las tasas negativas de las exportaciones e importaciones, situándose en torno al -8,1%.

Tras la caída de medio punto, las variables de la oferta apuntan hacia un débil crecimiento (-0,6% IVT) en el sector Servicios, (principal componente del crecimiento en la CAE). Como síntomas esperanzadores, se anticipa la recuperación de los índices de ventas en grandes superficies en la parte final del ejercicio. Asimismo se espera un mejor comportamiento de las pernoctaciones y del tráfico aéreo, tanto nacional como extranjero, así como del transporte aéreo de mercancías y el transporte regular de viajeros, como elementos que explican el mayor dinamismo de los servicios.


El resto de componentes de demanda, con la Industria a la cabeza (-3,7%) por el contrario, dibujan un panorama de debilidad y contracción. La producción industrial seguirá bajando en torno al -7,3%, al igual que las  exportaciones industriales. Por otro lado, ni la actividad industrial, ni la cartera de pedidos despejan el sombrío horizonte industrial de cierre de año 2012.

La Construcción es, con diferencia, el sector más afectado proporcionalmente por la coyuntura recesiva actual. Los mayores niveles de licitación previstos por parte del sector público vasco podrían suponer un cierto alivio, aunque sin abandonar los decrecimientos que el sector está experimentando. Se prevé una contracción del -5,6 en el IVT12.

El panorama del mercado laboral, enlaza con el comportamiento previsto de las variables de oferta y demanda descrito, es poco alentador. Prosigue el deterioro constante del mismo, que se traduce en términos de menores niveles de ocupación (se prevé descienda hasta los 934.000, lo que supondría una pérdida de 33.000 ocupados en el año 2012), con una contracción esperada del -2,8% y afectando especialmente a la construcción y a la industria). La caída esperada de afiliación es del -2,8%, mientras que el paro registrado seguirá subiendo hasta superar los 172.000 desempleados al cierre de 2012.

Previsiones para el Mercado Financiero

El declive del crédito al sector privado es el principal y más visible síntoma de la dificultad del momento coyuntural que vivimos. La contracción esperada se sitúa en el -7,3% en el IIIT12 y en el -9,2% en todo el 2012.

En un momento sin apenas tensiones inflacionistas,  en el IIT12 se aprecia una fuerte caída tanto del número de hipotecas (-29,5%), así como del importe concedido (-38%). Ello se completa con una caída de la financiación concedida a las familias (-3,6%), tanto en volumen con el porcentaje de variación, y en lo referido para la compra de vivienda como para otros fines. Se prevé que en todo el año, el número de hipotecas se contraiga un -20,2% y el volumen lo haga en -28%.

Desde la vertiente de las previsiones para los depósitos del sector privado la aproximación es similar. Contracciones del -8,5% en el IIIT12 y del -7,5% en 2012, muestran un panorama muy poco esperanzador.

Numerosas incógnitas asolan al sistema financiero, con el sector bancario inmerso en un fuerte proceso de reestructuración y redimensionamiento, que variará sustancialmente el mapa bancario en el futuro próximo.

7 de Diciembre de 2012


miércoles, 14 de noviembre de 2012

SAREB ("banco malo"): consecuencias esperables

1.- Introducción
El proceso de reconversión profunda del sistema financiero español, tiene en el popularmente conocido como “banco malo” (SAREB: Sociedad Gestora de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) una figura que pretende contribuir al saneamiento de la banca.
Propósito. El objeto de esta nota es identificar los efectos esperados desde distintas perspectivas en el mercado inmobiliario y financiero, a raíz de la puesta en marcha de la referida Sociedad de Gestión de Activos. Cuestiones como la afección a los precios del mercado inmobiliario y a las condiciones de oferta del mismo. La incidencia en el acceso al crédito por parte de los consumidores, (disponibilidad, precios y garantías) y sus repercusiones en colectivos de interés como los inversores particulares, el sector público y finalmente sobre las principales variables del entorno macroeconómico, están en el punto de mira de estas líneas.
La SAREB trata de sacar del balance de las entidades financieras los activos tóxicos con baja probabilidad de realización, de manera que se reduzca el riesgo global asumido por cada una de las entidades y de este modo se proceda reactivar la actividad crediticia, como elemento desencadenante de un bucle positivo de crecimiento y mayor actividad económica.
El cometido de la SAREB es el de poner a la venta en el mercado tales activos. La clave de la rentabilidad esperada de la SAREB reside, entre otros, en los precios de transferencia entre la entidad financiera cedente y la SAREB (aspecto éste aún sin determinar). La idea es que el precio de transferencia sea lo suficientemente bajo como para ofrecer precios, lo suficientemente reducidos en el mercado de activos inmobiliarios, de manera que se creen incentivos en términos de precio atractivo, para poder llevar a cabo la transacciones de activos. Por otro lado, el esquema de funcionamiento pretende también obtener una rentabilidad suficiente como para que resulte atractiva a los potenciales inversores. Se habla de que a efectos de lograr captar la atención de los inversores, la rentabilidad esperada de la SAREB, ascienda en torno al 15% para los próximos años.
Plan de negocio de la SAREB. El volumen de activos que se traspasará a la SAREB asciende a unos 59.000M€ (44.000 M€  procedentes de entidades intervenidas y 15.000M€ del resto). El límite máximo previsto es de 90.000 M€ traspasados a la SAREB.
Antecedentes de banco malo en Europa
Existen varias experiencias de puesta en marcha de vehículos de regulación de mercado en la UE (Irlanda, 2009; Reino Unido, 2008-09; Suiza, 2008; Bélgica, 2009; Alemania, 2009-2010;…), respondiendo a varios modelos, según las características de cada caso. El común denominador de las experiencias habidas es el objetivo de “aislar” los activos bancarios buenos de los malos.

2.- Consecuencias previsibles de la creación de la SAREB.
2.1 Sistema financiero
Variación de la situación patrimonial, tamaño de balance, liquidez y disponibilidad de fondos para la concesión de crédito, tanto de los bancos intervenidos por el Estado, como de la denominada “banca sana”.
Consecuencias para las EEFF rescatadas
-Reducción volumen de créditos en balance
-Aumento de la liquidez disponible
-Disminución del balance
à no supone automáticamente aumentar el volumen de créditos concedidos por las condiciones impuestas, a saber:
o   Mantener una ratio máxima (Loan to Deposit), entre Préstamos sobre Depósitos (Portugal tuvo que reducirlo al 120%)
o   Limitaciones de negocio: los bancos cedentes de activos inmobiliarios tóxicos tendrán pocos incentivos para financiar de nuevo inmuebles de forma generalizada. Ello producirá un efecto negativo en la SAREB, al dificultar el acceso a la financiación de los potenciales compradores de sus inmuebles y las previsibles reticencias del resto de entidades a aumentar su exposición de riesgo inmobiliario.
                2.2 Mercado inmobiliario
                               Precios de mercado
Incidencia generalizada en el precio del mercado de vivienda y por extensión en todos los agentes actuantes en el mismo. En particular, afectará a los inmuebles de la “banca sana” al menos en un doble sentido:
a)     menor precio en el mercado
b)     reactivación de la oferta de inmuebles, luego mayores dificultades de venta de la cartera inmobiliaria para la banca “sana”, que a su vez se pretende que participe en la SAREB-à contradicción de intereses clara entre banca sana y la SAREB.
El margen de reducción de precio, dependerá del margen de “compra” de los activos tóxicos por parte de la SAREB. A mayor recorte en el precio, más posibilidades de que se presione a la baja en el precio de los inmueblesà la reducción media prevista en el precio de adquisición por la SAREB de los activos a las entidades financieras es del -63%; siendo del 54% para la vivienda nueva, del 63% para las promociones en curso y del 79,5% para el suelo y del 45,6% para los préstamos.
La senda seguida por los precios de la vivienda muestra una caída continuada desde el estallido de la burbuja, lo que ha hecho desaparecer el “efecto riqueza” en los agentes y especialmente en los consumidores, reduciendo la demanda de consumo e inversión en el sistema.
El plan de negocio de la SAREB, anticipa una recuperación paulatina y lenta del precio de los inmuebles, que transitará por una senda de caída aún durante varios años, hasta comenzar a crecer a partir del 2017 (es decir dentro de un lustro), con aumentos promedio del 3% durante la  siguiente década (2027).
Es previsible que el precio en el mercado de la vivienda caiga más de lo previsto por la SAREB, afectando a todos los agentes económicos (intermediarios, inversores, entidades financieras,…) mediante la reducción del valor de sus activos, lo que incidirá en su comportamiento en variables como el ahorro, consumo e inversión, entre otros.
Para que este hundimiento de precios en el mercado inmobiliario no se produzca, se precisa distinguir entre precio de transferencia y de venta. Hay quien defiende que serán distintos, sin embargo la presión de la oferta, el enorme stock de viviendas a la venta en España, seguramente acabará imponiéndose, siendo muy probable el hundimiento de precios hasta que el mercado absorba el excedente de vivienda existente, cosa que no ocurrirá en los próximos 15 años.
Oferta
SAREB-à plan de negocio de poner inmuebles terminados en el mercado de vivienda. A la venta. El resto a alquiler.
·         Aumenta la Oferta de vivienda en venta de forma muy importante (durante los 4 primeros años de su plan de negocio que se extiende por un periodo de 15 años)à presiona a la baja en el precio para tratar de colocarlo en el mercado.
·         Aumentará también la oferta de alquiler sobre el mercado, lo que si se hace a precios asequibles, próximos a los de equilibrio entre oferta y demanda, aumentará el nivel de acceso de las personas demandantes de vivienda.
2.3 Consumidores
Las incertidumbres del comprador de vivienda:
a) El precio de la vivienda escogida para la compra.
El mercado está a la baja. No se sabe dónde está el suelo del precio. Hay nuevos entrantes en el mercado que van a reforzar de manera activa la oferta de suelo y por tanto presionarán a la baja a los precios de los inmuebles (al menos a corto y medio plazo; hasta que se absorba el excedente de viviendas existente-à previsión de más de 5 años).
b) Financiación.
La profunda reestructuración a la que está sometido el sistema financiero español, vinculado a las consecuencias del estallido de la burbuja financiera, que ha dificultado el pago de los préstamos, aumentando los niveles de morosidad y reducido de manera muy importante el valor de los inmuebles, hasta perder la proporción entre el valor de éstos y el montante de la deuda a devolver a las entidades financieras, tiene como consecuencia una reducción de las disponibilidades de fondos para la concesión de créditos. Dan muestra de ello la evolución del crédito al sector privado del sistema financiero español y de las principales entidades financieras.
c) El efecto riqueza percibida.
La vivienda ha sido el principal activo en el que se ha sustentado el comportamiento expansivo del consumo e inversión de los diversos tipos de agentes en España. La incertidumbre sobre la posible evolución de las variables que inciden en valor, expuestas en apartado a), afectan sobremanera a los agentes económicos. En estos momentos de incertidumbre y de elevada volatilidad de algunos mercados, la inseguridad es muy elevada y los agentes, en general, se decantan por un comportamiento conservador en cuanto a su disponibilidad para asumir nuevos riesgos sustentados con la garantía de los inmuebles.
Para que el mercado inmobiliario despegue, se ha de producir una secuencia concatenada de los efectos expuestos, de manera que tras identificar la vivienda, se alcance un precio de acuerdo y posteriormente se salve el escollo de la financiación. Superado éste, en su caso, se ha de garantizar que la pérdida de valor a medio plazo del inmueble, no sea de tal magnitud que haga que la deuda financiera supere al valor del inmueble. En este sentido, la aceptación de la “dación en pago” aportaría mayores niveles de certidumbre en los demandantes potenciales que eventualmente se verían más protegidos ante escenarios de evolución adversos.

3.- Problemas asociados al esquema de funcionamiento de la SAREB
·         Calidad de los activos traspasados por las entidades. Habrá un porcentaje de inmuebles cuyas condiciones de habitabilidad dificulten su colocación en el mercado.
·         SAREB como vehículo rentable. La elevada incertidumbre y exceso de optimismo en el plan de negocio diseñado para atraer inversores particulares, que resten atractivo o credibilidad al mismo, en la medida en que se vayan incumpliendo o las desviaciones que haya sean excesivamente abultadas. De ahí que la rentabilidad asociada al vehículo SAREB esté por ser demostrada.
·        La estructura financiera del banco malo, con un nivel de capitalización relativamente reducido (1.000 M€ de capital y 4.000M€ de títulos subordinados) para el tamaño máximo que se pretende para el instrumento, hace que el nivel de apalancamiento del mismo sea elevado, pudiendo o bien catapultar los beneficios en caso de evolución según lo previsto, o bien las pérdidas-àelevado riesgo e incertidumbre asociado a la inversión
·         Hay quien afirma que los grandes beneficiarios serán en todo caso los bancos, mientras que los particulares seguirán sin poder acceder a la vivienda en condiciones aceptables.

4.- Consideraciones finales
·         La puesta en marcha de la SAREB, tendrá como consecuencia, al menos en el corto plazo, una prolongación en la caída de los precios de los inmuebles, hasta situarse en niveles suficientemente bajos como para que de nuevo la demanda se reactive.
·         No es previsible sin embargo que esta reactivación se produzca en el corto plazo. Además, una vez desencadenada, es probable que el ritmo de recuperación sea modesto, paulatino y prolongado en el tiempo.
·         Es preciso romper con el tópico de que un balance más saneado de una entidad financiera, implique automáticamente que ésta vaya a reactivar las líneas de concesión de crédito. Existen una serie de circunstancias adicionales que pueden llevar al mantenimiento de la sequía de crédito, tal y como se está observando en el mercado español, tras las masivas inyecciones de liquidez a través del BCE al sistema bancario, que coexisten con permanentes contracciones de los ritmos de variación del crédito.
·      Tampoco es previsible una reactivación del crédito a corto plazo, hasta tanto en cuanto no se produzca el “vaciamiento” de los activos tóxicos del balance de las entidades financieras, a través de la puesta en marcha de la SAREB y de que ésta alcance una cierta velocidad de crucero en su operatoria.
·      La pretendida rentabilidad de la SAREB está por demostrar y se fundamenta en hipótesis de partida alimentadas por objetivos de atracción de inversores potenciales y de marketing que pueden ser perfectamente refutados por la realidad.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Más sombras que luces para el tercer trimestre en la economía vasca

Se mantiene la previsión de caída del PIB(-1%) para la economía vasca en 2012, tocando fondo a finales de año y comenzando la lenta recuperación a lo largo de 2013, transitando hacia registros cada vez menos negativos.
En la economía vasca no se atisban síntomas de alivio para el IIIT12, sigue sumida en un proceso contractivo claro, dando continuidad a una trayectoria decreciente que se remonta ya varios trimestres. La nota esperanzadora viene dada por el anticipo de un posible suelo a finales de este año 2012, para posteriormente iniciar una salida paulatina y progresiva.
El sector exterior contribuye de manera importante a compensar la debilidad de la demanda interna. 
Continúa el deterioro del empleo en IIIT12. La caída prevista de la ocupación supera los 3.600 personas en el trimestre y la sitúa en torno a los 945.000 empleos. 
El crédito y los depósitos del sector privado caen con fuerza -7,3% y -7,5% respectivamente en IIIT12. 
Mientras no se desactiven las trabas a la reanudación de la actividad crediticia, difícilmente se recuperarán la actividad, el crecimiento y el empleo.
Es preciso acelerar el proceso de unión financiera y las reformas adscritas a la misma para iniciar la recuperación y de la confianza.

Ver Boletín de Avance de Previsión de Octubre 2012. Kutxabank. Planificación Estratégica y Estudios

jueves, 18 de octubre de 2012

Unión bancaria o la doble vara de medir alemana


Alemania y algunos países nórdicos juegan el papel de juez y parte en un escenario en el que en lugar de predicar con el ejemplo, sacan provecho de su posición de dominio en muchas instituciones del entramado político-institucional europeo, aplicando criterios divergentes en casos similares, según quien sea el evaluado.

En un reciente artículo titulado Only big debt restructuring can save euro, Willem Buiter decía:

"Germany and its allies want the supervisory role of the ECB restricted to a small number of large, mainly cross-border banks. Systemic problems can be created by clusters of domestic banks, as demonstrated by the Landesbanken and cajas. In addition, Germany and the other supporters of a minimalist supervisory role for the ECB want to delay the start of that role and thus also the start of direct bank recapitalisation by the ESM. Finally, the German, Dutch and Finnish finance ministers argue that there should be no mutualisation by the ESM of sovereign debt incurred in past bank recapitalisations, including Spain’s. In the case of Ireland, which incurred about €63bn of sovereign debt recapitalising its banks, this significantly increases risks of an Irish sovereign default."


En vista de lo expuesto, cabe señalar que si Alemania y sus aliados quieren restringir el papel de supervisor del BCE a un reducido número de entidades financieras supranacionales, es porque desean "preservar" al margen del "ojo crítico" del supervisor centralizado sus entidades financieras de ámbito doméstico. Es posible que tras la justificación esgrimida se hallen razones técnicas o de otra índole, sin embargo el hecho de "sacar" del sistema europeo la banca de dimensión nacional alemana, no inspira precisamente demasiada confianza.

A mi juicio, el tema resulta más grave aún, en la medida en que este tipo de actitudes poco contribuyen al fomento de la tan traída "transparencia", necesaria para recuperar la confianza de los inversores y clientes.

Un tercer elemento en esta misma línea de desconfianza, apunta a que es precisamente Alemania quien desarrolla una postura más proactiva y exigente, en cuanto a los condiciones a cumplir por "los demás" a cambio de activar los mecanismos de ayuda europeos y que se traducen en la cada vez más cuestionada política de austeridad, mientras que ella misma se mantiene al margen de tales exigencias. Es decir que Alemania aplica una doble vara de medir según se trate de evaluar a terceros o a sí misma. Ello evidencia una clara contradicción.

En cuarto lugar, W. Buiter advierte del posible riesgo sistémico asociado a discriminar entre banca "nacional" o de "ámbito supranacional", lo cual contribuye también al detrimento de la confianza del sistema.

Finalmente, la postura alemana de retrasar la puesta en marcha de la supervisión centralizada, implica condenar a que el crédito no fluya en aquellos entornos donde más se necesita para la reactivación y retrasar la recapitalización directa de la banca. Sólo se entiende esta postura Alemana desde la anteposición de la perspectiva interna (defensa del control nacional de su banca interna y exclusión del escrutinio independiente) sobre los intereses colectivos de la UE. Aún siendo grave esta circunstancia, podría verse atenuada en caso de la propia Alemania se hallara al margen de las consecuencias negativas que ya están padeciendo los países periféricos. Sin emabrgo, ello no es así, máxime ante la enorme interdependencia de todas las economías en general, exacerbada para el caso de la UE.

Quizás, cuando Alemania y el resto de países nórdicos que mantienen posturas insolidarias respecto a cuestiones como la retroactividad de las ayudas a los países en dificultades, interioricen el hecho de que no cabe distinguir entre "ellos" y "nosotros" entre "buenos, ahorradores y serios" de los "malos, gastadores e irresponsables", y que su destino y nivel de progreso y bienestar están íntimamente unido al del resto de estados de la UE, cambien las tornas. ¡Esa es nuestra esperanza!

miércoles, 17 de octubre de 2012

El FMI entona (bajito) el mea culpa

 El último informe del FMI (WEO- World Economic Outlook) de octubre, ha puesto en evidencia el error del diagnóstico de esta institución en su estimación del multiplicador fiscal. Ello hace que las medidas propugnadas por esta institución para los países con mayores dificultades,  deriven  consecuencias opuestas a las deseadas, de modo que la recomendación de mayores recortes conduce sin remisión a menor crecimiento y por tanto mayor crisis.
Se trata de una noticia de enorme calado y repercusión que ha pasado relativamente desapercibida en determinados medios. Sorprende que no haya habido referencias explícitas en los sindicatos, partidos políticos  y se haya convertido en arma arrojadiza entre unos y otros (máxime estando en campaña o precampaña electoral); sorprende también  que aún no se haya pedido oficialmente, ahora con fundamento técnico y reconocimiento explícito de una de las partes, la revocación de las políticas de recorte y austeridad que están siendo forzadas para el caso español desde la troika (FMI, BCE y UE).

¿Pero qué es el multiplicador fiscal?
El multiplicador fiscal mide el impacto en el PIB como consecuencia de recortes en el gasto público. Con un multiplicador de 1 por ejemplo, un recorte del gasto público de 10 mil millones de euros generará una caída igual (10 mil millones) en el PIB. Si el multiplicador fuera de 0,5 la contracción del PIB sería la mitad, es decir de 5 mil millones de euros. Finalmente con un multiplicador mayor que 1, el impacto en la contracción del PIB sería superior a la reducción del gasto público.

Las dos visiones sobre la solución a la crisis
Frente a la postura oficial defendida por la troika (FMI, BCE y Comisión Europea), emergen voces críticas de autores de reconocido prestigio como Krugman  quien advierte, alineándose con la postura de Keynes (“el auge es el momento para la austeridad”), que recortar gastos mientras la economía está en recesión, es una tragedia contraproducente. En la misma línea, otros autores (W. Munchau) lo tildan de “insurrección”, afirmando que se están cometiendo mayores errores en política económica que en Japón en los años 90. Ambos coinciden en señalar el error en el diagnóstico del que derivan políticas (remedios) equivocadas, y por ello ineficientes para resolver la crisis europea, que asola a los países del sur en particular. No cabe duda que la austeridad excesiva impuesta ha de concluir.

“Puede que la austeridad no alcance su objetivo de reducción de la deuda en un plazo razonable” W. Munchau

 El último informe WEO del FMI reconoce que durante las últimas tres décadas subestimó de forma constante los multiplicadores fiscales, estimando un valor promedio de 0,5 para las economías avanzadas. Tras seguir a 28 economías desde el estallido de la crisis, han hallado que los multiplicadores han oscilado en el rango de 0,9 y 1,7.


Siguiendo con el ejemplo anterior, un recorte de 10 mil millones de euros podría arrojar una caída directa en el PIB de hasta 17 mil millones de euros. De ahí que las reiteradas medidas de recorte impuestas, estén dando como resultado crecientes caídas del PIB. Ello supone admitir por parte del FMI que la austeridad y los recortes nos llevaban a un colapso a gran escala.


¿Cuáles son las implicaciones de estos resultados?
A la vista de estos resultados, es esperable que las autoridades europeas sustituyan los objetivos nominales de déficit por otros de carácter estructural. Por otro lado, cabe pensar en la necesidad de combinar políticas restrictivas del gasto público con otras propiciadoras de una mayor actividad económica, elementos que aunados abocan en una senda de reconducción de la crisis que padecemos. Todo ello con la debida adecuación del mix de medidas a la situación específica de cada uno de los países, respetando los espacios de libertad para que cada cual pueda optimizar las suyas.
Si trasladamos los resultados al caso de España y con un multiplicador fiscal estimado de 1,5 por ejemplo,  con un ajuste en el gasto del 3% del PIB como el que se precisa, sería esperable  una contracción del PIB -4,5%. De ahí que la previsión oficial de caer un -0,5% resulte irrisoria a luz de las evidencias aportadas por el FMI.
La gran duda se plantea de forma descarnada ¿Estaremos aún a tiempo? ¿Habremos cruzado ya el umbral de no retorno o podrá reconducirse la situación? Entornar el mea culpa por tanto es procedente, máxime en los tiempos de empecinamiento de las posiciones de cada cual y honra a quien se sonroja con ello.
Ahora bien, asumiendo sin remilgos el que los planes de austeridad sólo amplifican la recesión, se requiere una rápida corrección de la orientación política económica. Ante la ausencia de margen para bajar los tipos de interés y para incurrir en devaluaciones competitivas, el resorte fiscal adquiere una especial relevancia para reactivar la economía.
En suma, la realidad ha refutado  una errónea estimación de la incidencia de las medidas de austeridad sobre las economías deprimidas, deriva en que los efectos obtenidos de las  mismas producen  resultados justamente contrarios a los pretendidos y les siguen presionando para que apliquen medidas de corte restrictivo, alimentando una espiral descendente, a modo de torbellino que conduce a escenarios cada vez más negativos. Rectificar el rumbo de las políticas pasa de ser una opción a un exigencia urgente.
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lunes, 8 de octubre de 2012

Crisis financiera y crédito

En relación a la incidencia del crédito en la situación actual, emergen cuestiones como:
·         ¿Por qué el ritmo de recuperación de las crisis es distinto en unos y otros casos?
·         ¿Cómo incide el crecimiento previo en el nivel de caída posterior?
·         ¿A qué velocidad se produce la recuperación tras una recesión?
En un artículo titlulado “Fact-checking financial recessions“ de Moritz Schularick (Universidad de Bonn) y Alan Taylor (Universidad de Virginia y CEPR), ofrecen los resultados de un estudio que consiste en la revisión del comportamiento de 14 economías avanzadas durante los últimos 140 años.
Las principales conclusiones son:
·         La evolución del crédito sigue una pauta de comportamiento recurrente en el tiempo
·         Las crisis financieras van unidas a profundas recesiones.
·         A mayores tasas de crecimiento del crédito durante épocas de expansión se generan mayores caídas en época de recesión.
·         Teniendo en cuenta los antecedentes históricos, la reciente evolución de la economía americana ha sido mejor de lo que hubiera podido esperarse.
Justificación del interés del trabajo:
·         El análisis de los antecedentes históricos de las recesiones financieras está de moda, especialmente en un año electoral como el de EEUU.
·         Tras la recesión producida por la crisis financiera de 2007-09, el crecimiento del PIB en EEUU ha sido anémico (2,2% en promedio anual). Se trata de un comportamiento inusual, ya que las recesiones pasadas han tenido recuperaciones posteriores más rápidas.
Contenido
Se realiza un análisis de 140 años de historia de 14 países desarrollados para determinar la influencia  en todos los ámbitos del crédito en la situación económica de las naciones.

Objetivos
Despejar dos cuestiones:
·         Las recesiones financieras y recuperaciones, ¿son significativamente más dañinas que las recesiones normales?
·         ¿De qué modo la intensidad del crecimiento del crédito y del nivel de apalancamiento en la fase expansiva precedente se relaciona con la severidad de la fase subsiguiente de recesión?
Resultados
Tras analizar ritmo de cambio del crédito sobre el PIB (desde situación normal hasta el máximo) y comparar con la evolución del PIB (output) antes y después de la recesión en un horizonte de 5 años, los resultados de un análisis de 200 ciclos empresariales desde 1870 concluyen en que:
·         Las recesiones financieras son más costosas que las normales.
·         Existe una correlación entre el ritmo de expansión del crédito y la intensidad de la caída subsiguienteà El tamaño del boom crediticio en la expansión tiene un significativo poder predictivo para la subsiguiente caída.
·         Cuanto más exceso de crédito en la fase de expansión precedente, peor recesión en la fase posterior.
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jueves, 20 de septiembre de 2012

La economía vasca decrecerá en torno al -1% en 2012

La economía vasca ha entrado en recesión, no muestra síntomas que hagan prever una rápida salida de la misma en el corto plazo, sin que medien cambios sustanciales en su entorno próximo y/o en la política económica.

Según se desprende del modelo de previsión de alta frecuencia para Euskadi, la economía vasca, tras la contracción del PIB en el IIT12 del -0,9%, confirma la entrada en recesión. La previsión de cierre en 2012 se mantien en una caída del -1%; posición intermedia entre España (-1,6%) y la UEM (-0,3%).

Para el IIIT12, se prevé la continuidad en el descenso del PIB hasta el -1,1%, tras la fuerte caída de la demanda interna (-2,7%), fruto de la acentuación de la caída del consumo (privado y público) y del desplome de la inversión. La contribución exterior de +1,6pp, amortigua la manifiesta debilidad del mercado interior.

Desde la perspectiva de la oferta, para el IIIT12, continúa el deterioro marcado de la Industria vasca        (-3,3%), la falta de impulso de los Servicios (0%) y el desplome de la Construcción (-6,8%). Estas previsiones reflejan la debilida en las expectativas de los agentes y anticipan una continuación del deterioro del mercado de trabajo. Se anticipan una destrucción de empleo del -2,6% en el trimestre y una contracción de empleo del orden de 6.300 personas el trimestre, siendo de 22.000 empleos la pérdida neta anual, al cierre del ejercicio.

Ver Boletín de Avance de Previsión de Septiembre 2012. Kutxabank. Planificación Estratégica y Estudios.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El fin del euro?

La situación de la Unión Europea cambia día a día. A la vuelta de vacaciones cobra fuerza de nuevo el debate sobre la posible desaparición del euro como moneda única y las repercusiones asociadas a tal fenómeno, en todo el sistema europeo e internacional. -Los inversores creen que el euro puede “saltar por los aires”, Austria insiste en la posibilidad de expulsar países del euro y The future of the euro: stability through change. M Draghi. BCE.  Son sólo algunos ejemplos que ilustran este debate.
Hablar del “fin del euro” por tanto ya no es una quimera, ni una ocurrencia con escasos visos de convertirse en realidad. El posible fin del euro es una de las amenazas que con más visos de realidad se ciernen sobre la Unión Europea y que condicionará el futuro de la misma. Su materialización supondría extender la idea de fracaso colectivo del modelo diseñado para compartir una moneda única en un espacio económico compartido.
Euro: futuro incierto
Como en todo debate, se confrontan dos posturas: la de quienes creen en la falla del sistema y de quienes apuestan por su pervivencia. Entre los primeros, J.van Overtveldt, ofrece en su libro “El fin del Euro” (The End of the Euro: The Uneasy Future of the European Union).  En se afirma que la falta de visión de los políticos, analistas y observadores europeos, se hizo patente cuando la crisis económica que afectaba a Europa desde fines del 2009, lejos de concluir, se prolongaba en el tiempo. La primera reacción fue negar que la debacle financiera americana afectara a la UE, como si la interdependencia de los mercados no fuera un elemento clave que aúna el comportamiento de todos ellos a escala planetaria y los movimientos en unos no afectaran a todos los demás.
Seguidamente fijaron su atención en el pernicioso comportamiento de los mercados financieros y en los movimientos especulativos asociados a los mismos. La persistencia de la crisis hizo que pasaran a llamar la atención a los griegos e irlandeses, sin conceder al fenómeno una aproximación de globalidad, sistémica. Viéndolo únicamente como episodios de desequilibrios fiscales localizados en lugares específicos de la geografía europea.
Como contraste a la tendencia descrita de buscar a los responsables “fuera”, J.van Overtveldt,  defiende su idea de que la génesis del problema puede atribuirse a la mala gestión económica de algunos países.
La resolución del futuro de la Unión y del euro pasa por tres escenarios:
  • “Más de lo mismo”. Consistiría en seguir inyectando más dinero a las naciones afectadas a cambio de reformas fiscales internas. Se trata de una apuesta a corto plazo:  supone sostener a la UEM por algún tiempo, pero poniendo en peligro el futuro del euro. A mayores recortes impuestos menores probabilidades de reactivar las economías de los países en dificultades, reduciendo de este modo las posibilidades de su salida de la recesión. Por extensión, esto aumenta las necesidades de aportaciones solidarias por parte del resto de países de la Unión, pudiendo llegar, en el extremo, a que alguno de ellos rehúse seguir con sus aportaciones, acabando por descalabrar al sistema. Si la quiebra se produce en países de reducida dimensión, la Unión podría soportar un escenario así, sin embargo su capacidad de aguante se vería quebrada con la caída de los Estamos miembro de mayor tamaño, como España, Italia o Francia.
  • “Desechar el sistema”. Cualquiera de los miembros agonizantes podría abandonar la UEM. Al salir del euro, el Estado en cuestión podría devaluar su moneda para revigorizar su competitividad externa y recargar su economía. Ello supondría sin embargo admitir las fallas del sistema y su vulnerabilidad, a ojos vista de los mercados e inversores internacionales.
  • “Reconstruir el sistema”. Se trataría de avanzar entre los Estados que continúen dentro de la Unión, viéndose abocados a hallar soluciones para salvaguardar la unidad económica. En este escenario, el mayor peso específico de Alemania, le otorgaría una mayor autoridad. Para ello es preciso respetar la “cultura de estabilidad” de los alemanes, so pena, en caso contrario,  de abandono de la Unión. Por otro lado, hay que ser consciente de que los mercados de exportación alemanes se están trasladando cada vez más de Europa a Asia y que la “nueva realidad política” de Alemania, que le atribuye una menor importancia geopolítica a una Europa unida. Se requiere por tanto levar a cabo intentos serios y cooperativos de reestructurar la UEM, respetando los intereses involucrados, para salvar al euro, antes de que sea demasiado tarde.
A favor de la pervivencia del euro
En el lado opuesto del debate, hay quien no duda sobre la continuidad del euro, si bien tener un euro estable no significa elegir entre opciones extremas de o volver al pasado o avanzar hacia los Estados Unidos de Europa. En este grupo, el Presidente del BCE, Mario Draghi, defiende la necesidad de una nueva arquitectura para el área del euro, que no precise previamente de unión política. En su discurso “The future of the euro: stability through change”, defiende que la solución vendrá de responder con calma a la cuestión de cuáles son los requerimientos mínimos para completar una unión económica y monetaria.
Las dificultades por las que atraviesa la moneda única no han alterado los objetivos de la misma, que siguen siendo la estabilidad de precios y el crecimiento sostenido a favor de los ciudadanos. El debate se produce porque el área del euro se ha mostrado escasamente equipada para asegurar políticas capaces de gestionar la crisis de manera efectiva.
Draghi reconoce que una nueva arquitectura es necesaria para el áera del euro, sin que ello implique una unión política previa. Si bien la unión monetaria precisa de un mayor grado de coordinación en el proceso de toma de decisiones, la integración económica y la política pueden avanzar en paralelo, respetando la soberanía de los Estados en los ámbitos precisos.
En suma, las diversas visiones sobre el futuro de la unión monetaria y, por extensión, del euro, topan en un contexto cargado de incertidumbres  y equilibrios inestables. El desenlace dependerá de la actuación conjunta y coordinada de todos los miembros de la UE y del si predomina la visión de Unión frente a la de Estado miembro o viceversa.

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